“Dr. Frankel,
Esta quizás debería ser la carta de agradecimiento que no le envié formalmente. Creo que de alguna manera usted sabe lo que siento por usted... Usted es un regalo, para mí, para cada uno de los cuales usted toco su vida, para su profesión. Esperé 22 años para encontrar al tipo indicado... para mi cirugía. Sabía a los cinco minutos de estar en su presencia, usted valía la espera.
Supongo que experimentar cualquier cirugía es traumático, electivo o no. En mi caso yo podría haber sido un poco dramático, pero no me estaba engañando ni un poco ... estaba aterrorizado. Para mí, el momento mas atemorizante es estar frente de cualquier extraño, pero intuitivamente tenía la confianza en que Ud. Tenía que estar presente. Con usted nunca me he preocupado por resultado porque creía que usted sabía mucho. Soy muy feliz con todo incluso más ahora con el tiempo que ha pasado.. pero lo que más siento es lo afortunada que he sido al haberlo conocido. Su espíritu transciende cualquier cosa que nunca podría decirlo con palabras. ¡Gracias! ¡Gracias por ser! ... con toneladas de amor y abrazos” |